Para el market decidí trabajar sobre todo con pegatinas y totebags personalizadas. En el caso de las pegatinas, utilicé diseños que ya había creado anteriormente en otros trabajos y los adapté a este formato.
La venta fue muy bien y, además de vender prácticamente todo durante el market, varias personas me hicieron encargos personalizados . Fue una sensación muy bonita, porque dejó de sentirse como un proyecto hecho solo para clase o para mí misma y empezó a percibirse como algo que realmente conectaba con otras personas. De hecho, terminé vendiendo todas las totebags, algo que sinceramente no esperaba .
He aquí un pequeño video en el que muestro la mesa y los alrededores de las sala en la que estábamos. La fotografía de arriba era de un puesto de caligrafía que habían montado dos de mis compañeros de clase junto a mi profesor.